Este artículo de blog se basa en la presentación y comentarios de Silvana Martínez, Directora de la División de Economía Circular y Sostenibilidad del Ministerio de Ambiente de Uruguay, presentados en el webinar del GGKP Making Data Work: Applying GMP and POPs Inventories for Evidence-Based Policy in NIPs, celebrado el 30 de enero de 2026.
Los datos generados bajo el Plan de Monitoreo Global (GMP) y a través de los inventarios nacionales de contaminantes orgánicos persistentes (COP) proporcionan una base para la formulación de políticas basada en evidencia y Planes Nacionales de Aplicación (PNA) más sólidos bajo la Convención de Estocolmo. La experiencia de Uruguay muestra cómo los procesos de monitoreo e inventarios pueden traducirse en reformas regulatorias concretas, coordinación institucional y gobernanza ambiental a largo plazo.
Contexto nacional: agricultura y gestión de químicos
Uruguay es un país de 3,5 millones de habitantes, con casi el 90% de su territorio dedicado a la actividad agrícola. La agricultura representa entre el 6-7% del PIB, mientras que la agroindustria contribuye con 13-14%. En este contexto, las políticas nacionales relativas a la gestión de sustancias químicas (agroquímicos, y otras sustancias químicas) son especialmente importantes.
De la recolección de datos a la planificación estratégica
La preparación de los planes de acción de Uruguay comenzó con una revisión exhaustiva de la información disponible. El GMP fue una de las fuentes principales, junto con estrategias ambientales nacionales, incluyendo políticas de gestión de residuos, la estrategia de economía circular y el plan ambiental nacional para el desarrollo sostenible.
Tras verificar y revisar esta información, Uruguay compiló su inventario nacional de COP. El inventario ayudó a identificar áreas prioritarias, destacar lagunas y determinar dónde se necesitaba reforzar la acción. Con base en estos hallazgos, se desarrollaron planes de acción específicos.
Silvana Martínez destacó: “Una vez que tuvimos el inventario, identificamos los puntos a abordar y dónde necesitábamos reforzar esfuerzos, y desde allí preparamos diferentes planes de acción”.
El objetivo clave fue la alineación con las políticas ambientales más amplias. Se definieron cinco líneas estratégicas de acción para profundizar la implementación de la Convención de Estocolmo. Estas se centran en fortalecer la gestión sostenible de químicos y productos prioritarios, reforzar la gestión de agroquímicos y prevenir y minimizar emisiones y transferencias de COP al ambiente.
Se prestó atención adicional a microplásticos, nanoplásticos y químicos de preocupación en plásticos, particularmente a la luz de los instrumentos internacionales emergentes. Un plan de acción transversal sobre sensibilización, educación y fortalecimiento de capacidades apoya la implementación en todas las áreas.
Evaluación de efectividad y fortalecimiento de capacidades
El monitoreo y el desarrollo de inventarios han permitido a Uruguay evaluar la efectividad de las medidas adoptadas bajo los PNA. Mientras el país avanza en la tercera actualización de su PNA, los datos base generados a través de la participación en el GMP permiten evaluar el progreso y el impacto de las políticas a lo largo del tiempo.
La participación en iniciativas relacionadas con el GMP también fortaleció la capacidad nacional. Previamente, Uruguay carecía de infraestructura suficiente para monitorear y analizar COP en diferentes matrices ambientales. A través de estos proyectos, el país mejoró la infraestructura de laboratorios, la experiencia analítica y el acceso a formación técnica. La participación en redes internacionales facilitó el intercambio de conocimientos y apoyó la transferencia de capacidades analíticas.
El proceso de inventario también jugó un papel crítico en la priorización. Al aclarar qué sustancias estaban presentes y dónde, las autoridades pudieron determinar qué acciones regulatorias debían priorizarse.
Fortalecimiento de la coordinación institucional
La preparación de los inventarios fomentó la coordinación interinstitucional y multidisciplinaria. Diversas instituciones gubernamentales colaboraron para definir direcciones estratégicas y construir una propiedad compartida de la gestión de COP.
Al mismo tiempo, el proceso reveló lagunas estructurales. La información consolidada limitada sobre COP destacó la necesidad de establecer un Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC) y un observatorio ambiental de sustancias. El observatorio tiene la intención de anticiparse y prepararse para la incorporación de sustancias tanto bajo la Convención de Estocolmo como otros acuerdos internacionales.
Para un país pequeño, este enfoque prospectivo es esencial para evitar rezagarse en los desarrollos regulatorios globales.
Reformas regulatorias
Los hallazgos de los inventarios informaron directamente el fortalecimiento regulatorio. Desde 2013, Uruguay ha regulado agroquímicos y plaguicidas obsoletos bajo un marco de responsabilidad extendida del productor e importador, asegurando una gestión ambientalmente adecuada.
En 2021, un decreto limitó las emisiones de fuentes estacionarias y móviles e introdujo requisitos de monitoreo para dioxinas y furanos de actividades como incineración de residuos, producción de clínker y sitios de disposición final. En 2025, se actualizó una regulación de 1979 sobre prevención de la contaminación y conservación de la calidad del agua para incluir controles sobre varios COP en agua superficial, subterránea y sedimentos, incluyendo varios de los COP listados hasta el 2025.
Las regulaciones adoptadas en 2024 sobre equipos eléctricos y electrónicos introdujeron responsabilidad extendida del productor y abordaron bifenilos policlorados (PCB), seguidas de disposiciones complementarias sobre baterías de uso vehicular. Adicionalmente se construyó el marco normativo para residuos de construcción y demolición, que considera la gestión de materiales contaminados. De manera similar, el análisis previo de contaminación vinculada a residuos vehiculares generó información para apoyar futuros marcos regulatorios.
El inventario de emisiones no intencionales identificó a los procesos de quema a cielo abierto e incineración de residuos como fuentes significativas de contaminación En respuesta, Uruguay incorporó requisitos de control de dioxinas y furanos en programas de monitoreo bajo su política nacional de calidad del aire ambiental. Esfuerzos paralelos buscan mejorar la gestión de residuos domésticos y reducir prácticas de quema informal, incluyendo la quema de residuos eléctricos y electrónicos.
Planes de acción para la sostenibilidad a largo plazo
Para identificar pasivos ambientales y definir hojas de ruta para su gestión y eliminación, es importante sistematizar las fuentes de información para facilitar actualizaciones regulares de los inventarios y fortalecer los controles sobre la importación de sustancias prohibidas o reguladas.
Los planes de acción de Uruguay incluyen construir capacidad nacional para el reciclaje seguro de plásticos que contienen COP, promover tecnologías más limpias para reducir emisiones no intencionales de quema abierta e impulsar planes de financiamiento público-privado para sistemas agrícolas sostenibles.
Basándose en la experiencia adquirida a través de la participación en el GMP, Uruguay busca crear nuevas redes de monitoreo y reforzar tanto el monitoreo ambiental como la vigilancia de la salud ocupacional. Se espera que el RETC y el observatorio de sustancias ambientales sean fundamentales para la concienciación pública y la investigación estratégica.
La experiencia de Uruguay demuestra que cuando los datos de monitoreo e inventarios se integran dentro de marcos políticos más amplios, se convierten en herramientas poderosas para la reforma regulatoria, el fortalecimiento institucional y una gestión ambiental más efectiva.
Para conocer más sobre el proyecto Global NIP Update, visite Global NIP Update | Green Policy Platform.
Para un análisis más profundo del webinar del GGKP Making Data Work: Applying GMP and POPs Inventories for Evidence-Based Policy in NIPs, puede acceder a las grabaciones completas y materiales aquí.
Este artículo fue curado por Mark Schulman, Editor de Contenido, GGKP, y revisado por Soomin Bae, Consultora de Apoyo al Proyecto, GGKP.